Se cierra la niebla. Agudizados oídos sangran cantos de sirena.

viernes, 9 de agosto de 2013

Prosa poética.

      Tercera columna de opinión publicada en AlbaceteCapital.es desde el miércoles 07/08/13 hasta el martes 13/08/13 en el siguiente enlace:

http://albacetecapital.es/aire-plateado-mercurio-garcia-iris/


      El miércoles 14/08/13 se actualiza el sitio anterior con la columna Escritor o poeta.

      Se archiva a continuación el texto íntegro de Prosa poética en esta entrada a viernes 16/08/13:

Prosa poética.

Dentro de la riqueza de géneros literarios nos podemos encontrar la prosa poética. Se trata de un tipo de prosa cuya estética es marcadamente poética en cuanto a que prima un estilo descriptivo y bello por su forma más allá de su argumento. Suele encontrarse en motivos y anécdotas comunes o costumbristas en las que invita al placer de leer por leer sin pensar en grandes intrigas ni altos vuelos morales. De fácil lectura, conecta sin pretensión y germina en el interior del lector una paz acrecentando así el sosiego y gusto por el sustantivo bien adjetivado y el ritmo sin rima que respira un sentimiento esponjado con el agua de la fuente de la plaza del pueblo. Aquella en la que beben las palomas y te afanas en atrapar haciéndolas volar delante de tu ilusión infantil. Al continuar su lectura es curioso cómo crece su calidad en espiral, lentamente en giros cada vez mayores asciende su fuerza sin llegar a alcanzarte. Te eleva y flota sin decirte nada relevante. Su dimensión no radica en la idea sino en la sensación que produce. No en el hecho contado sino en los niveles interiores en los que te transporta sin darte cuenta.
Hay novelas en las que se nota mucho la mano del escritor que también es poeta en este sentido, porque escritor o poeta… Esa disyuntiva aparente tema suficiente a opinar en otro momento con todo lujo de detalles, avanzo mi línea al respecto subrayando el calificativo de aparente con una sonrisa en los labios y una estilográfica azul en mi cuaderno de notas. Y otras novelas en las que por el contrario poseen una forma netamente argumental y llana en diferente grado, salvando las distancias con el género policíaco en el que abundan los saltos adelante o hacia atrás en la narración para enganchar al lector. Una vez que la prosa poética te ha transportado a su terreno en la que lees por el gusto de paladear su armonía te encuentras en un estado de complacencia aflorando un modo de pensar claro y liviano. Es como si te quitase toda la carga de ideas oxidadas que impiden a tu pensamiento moverse con agilidad y libertad. Y sigues leyendo llevado por la corriente. Al acabar de leer un párrafo sientes la llamada de esa idea anquilosada entre axiomas enrobinados y sin prisas retiras las losas que la tienen atrapada. Tu idea habla claro y toma cuerpo mientras sigues leyendo esa prosa poética sin argumento relevante. Te eleva y libera. Discurre el tiempo calmado y respiras siguiendo el ritmo de la prosa poética. Tu idea baila con esta forma y crece con ideas secundarias enriqueciéndose tu imaginación de forma sana y pausada. La contradicción que me presenta este fenómeno me hace reír con un asomo de alegría. Es sorprendente que lecturas que participan de este género sin argumento te den el clima necesario para aclararte y permitirte la formulación de tus historias más densas y profundas. Más si cabe al recordar el momento anterior a decidirse entre una prosa poética y una novela de mayor calado argumental. Ese instante en el que no valoras el darte un respiro y disfrutar sin más. A fin de cuentas leer es un placer y no un deber, y los escritores o artistas por ende nos debemos al placer. Ese acto es de por sí un liberar al hombre de sus cadenas autoimpuestas o cargadas por ajenos.
Mi parecer sobre la prosa poética es que hay que darle una oportunidad y con ello darnos a nosotros mismos la oportunidad de liberarnos de nuestros prejuicios formales.

sábado, 3 de agosto de 2013

Cómo escribir.

       Cuarta columna de opinión publicada en El Pueblo de Albacete diario digital a sábado 03/08/13 en el siguiente enlace:

http://www.elpueblodealbacete.com/articulos/1827-como-escribir/

viernes, 2 de agosto de 2013

Personajes autobiográficos.

      Segunda columna de opinión publicada en AlbaceteCapital.es desde el miércoles 31/07/13 hasta el martes 06/08/13 en el siguiente enlace:

http://albacetecapital.es/aire-plateado-mercurio-garcia-iris/

      El miércoles 07/08/13 se actualiza el sitio anterior con la columna Prosa poética.

      Se archiva a continuación el texto íntegro de Personajes autobiográficos en esta entrada a viernes 09/08/13:

Personajes autobiográficos.

El autor es una persona, alguien que vive y muere cada día al levantarse y acostarse como el sol. Cada vuelta es igual y distinta en su devenir con otras personas que a su vez tienen sus vidas, espejos en las que se refleja la del autor. Nuestro mundo es un océano, masa de agua enorme en la que parece haber una homogeneidad, sin embargo al profundizar en el mismo se perciben muchas corrientes de distinto cariz en los que vivimos más o menos influenciados. ¿Nos conducen o conducimos? Muchas veces se siente el impulso de plasmar las vivencias que le pasan a uno en forma de diarios unas ocasiones y en otras hojas sueltas de otoño. Directas y en carne viva se tatúan esos momentos y así al rojo vivo se marcan en esos territorios vírgenes a los ojos de otros, los diarios. Estos materiales son los más subjetivos que se pueden crear. En la literatura se dan muchas novelas en las que se traslucen estas particularidades existenciales de forma más o menos pura en los personajes. Así la primera persona es un recurso muy al uso en este aspecto. Ante el hecho de personajes que recrean la vida del autor suelen darse dos posturas. De un lado está la aceptación basada en la credibilidad y por otro la contrariedad fundada en la originalidad.
Al crear un personaje se le da una mayor o menor carga de vivencias personales según la intención del autor. Y después de crear a varios personajes se encuentra con un laberinto de espejos en los que una autobiografía se convierte en múltiples autobiografías en cuanto que al enunciarlos y observarlos la historia te hace replantearlos conforme a tus semejantes del día a día. Se quiera o no, toda criatura parte de uno mismo al pensarla. El mero pensamiento es una recreación indirecta de la realidad propia. La intención la circunscribo a elegir entre credibilidad y originalidad sumado a la perspectiva del argumento. El saber observar las emociones de uno mismo y canalizarlas en personajes con un propósito en la historia, consiste en equilibrar esa carga autobiográfica que da consistencia y por ende credibilidad con el horizonte de la historia y su originalidad más allá del mundo. Es el juego de acelerar o frenar la descripción de estados de ánimo o la individualidad del protagonista con la situación en la que transcurre la historia y mensaje de la misma. Trascender de lo subjetivo del personaje a lo objetivo del mensaje es un punto necesario para que la novela o relato tenga relieve y no se quede en una historia plana para desahogarse en la piel de otro con una situación parecida cambiando nombres y detalles para no identificarlos con personas o hechos reales. El encontrarse algunas  novelas que abusan de la autobiografía pierde la oportunidad de superarla y termina ahogándote en la realidad en vez de darte un respiro a la misma. Otras novelas por el contrario son pura fantasía en el sentido de no fundar en ninguna experiencia a los personajes haciendo de sus historias castillos de naipes en el aire con los que no puedes tomar suficientes puntos en común para que te enganche o identifiques. A veces viene bien uno u otro extremo.
 Mi apuesta personal es la suma y encaje de ventajas de cada postura. El enfrentamiento es positivo cuando posibilita identificar los pros y contras de cada una. Ese punto justo en el que los personajes alcanzan su techo y la historia se lo rompe para construirles una terraza en el hueco dejado desde donde poder respirar una nueva vida.

sábado, 27 de julio de 2013

Lógica y literatura.

       Tercera columna de opinión publicada en El Pueblo de Albacete diario digital a sábado 27/07/13 en el siguiente enlace:

http://www.elpueblodealbacete.com/articulos/1813-logica-y-literatura/

jueves, 25 de julio de 2013

Inspiración y proceso literario.

      Primera columna de opinión publicada en AlbaceteCapital.es desde el miércoles 24/07/13 hasta el martes 30/07/13 en el siguiente enlace:

http://albacetecapital.es/aire-plateado-mercurio-garcia-iris/

      El miércoles 31/07/13 se actualiza el sitio anterior con la columna Personajes autobiográficos.

      Se archiva a continuación el texto íntegro de Inspiración y proceso literario en esta entrada a viernes 02/08/13:

Inspiración y proceso literario.

El hombre de la gabardina encendía su cigarro a la par de la farola donde murió aquel joven de nombre olvidado. En su mirada ardía el cómo volver sobre las huellas del escenario del crimen hasta dar con el asesino. Rumiaba sus pensamientos oliendo la noche acre mezclada con el observar la silueta caída, contorno de tiza ya gris por el paso de media semana en vela, investigando.
La inspiración es el fósforo que enciende el cigarro de nuestro protagonista. Se percibe el efecto: prender el cigarro que desencadena su meditar. Sin embargo la misma es una hada que no llega a manifestarse explícitamente, vaga por el subconsciente del escritor. Brota un manantial de palabras arroyando con sus enigmas tal como unos la blancura del papel, rambla de ceros. Una vez que pasa la fuerza del momento y se calma esa agua queda escrito sin más, latente el espíritu en esa acuarela o borrador. Justo en ese instante, que transita entre el momento de inspiración y el siguiente donde pretende definir la esencia, pierde el norte al encontrarse dando círculos en medio del mismo. El autor decide dejar que repose guardando el escrito en un cajón. Luego el devenir del tiempo afecta al autor cambiándolo y al retornar el bosquejo de ninfa se da cuenta de lo que sobra o falta y lo reestructura, articula el encaje de las tramas y pule el estilo hasta dar con la forma deseada que mejor transmita la esencia. Esa musa caprichosa finalmente se aviene a bailar con el autor para el placer de los lectores, espectadores del último acto en el que se descubre al asesino tras este proceso de investigación: el relato perfecto es el que dice justo lo susurrado por la inspiración al escritor. Esta perfección es el asesinato del inconformismo.
La victima aquí olvidada es ese joven sin nombre al que llamo inconformismo. Mientras un relato tiene algo que no se ajusta a tus esquemas y sigues leyéndolo, criticándolo, siguiéndolo… en definitiva no te conformas con lo que hay. Lo odias y por otro lado germina un amor en ti a raíz de por ejemplo la desaparición de un personaje que te encanta al poco de transcurrir la historia. Te vas a la cama y dices vaya historia más mala. La retomas sin saber porqué y algo cambia, te tiene enganchado sin saber cómo. Empiezas a pensar en él y se forma una cosmogonía imprecisa en tu interior partiendo de ese escrito. Todo esto hace vivo el relato, su imperfección que es no haber plasmado esa inspiración primigenia del autor. Cada lector tiene su propia interpretación del texto y un sentir hacia el mismo más o menos diferente. Para algunos es redondo y para otros es inacabado en distintos grados. De tal suerte, a veces pasa que el relato es del gusto de los lectores y sin embargo al autor no le convencía del todo y viceversa. Inspiración, esa chispa que comienza una prosa o poesía. Luego ha de seguirle el proceso de trabajar el escrito hasta dar con la forma deseada. Unas veces se llega, y otras se queda en el camino. Ya sea tirándolo a la papelera, quedándose en el cajón o publicándose. Así conforma en el tiempo una encrucijada de versiones esenciales donde confluyen los caminos vitales de autor y lectores. Y en esta encrucijada el autor se vuelve lector de su público y aprende del mismo escuchando sus comentarios redescubriendo nuevos rumbos.

 Mi opinión sobre inspiración y proceso literario: mejor conservar todos los borradores o versiones y cultivarlos profundizando en el conocimiento de autor y lectores.

lunes, 22 de julio de 2013

Lecturas obligadas.

      Segunda columna de opinión publicada en El Pueblo de Albacete diario digital a sábado 20/07/13 en el siguiente enlace:

http://www.elpueblodealbacete.com/articulos/1798-lecturas-obligadas/

domingo, 14 de julio de 2013

Equilibrio literario y multimedia en la Red.

Primera columna de opinión publicada en El Pueblo de Albacete diario digital a sábado 13/07/13 en el siguiente enlace:

http://www.elpueblodealbacete.com/articulos/1790-equilibrio-literario-y-multimedia-en-la-red/